TOMS Blake

TOMS

TOMS es la empresa de un Norteamericano, Blake Mycoskie. Pero no es una empresa más que busca su beneficio propio, lucha por subsistir, emplea a personas, tiene buenos productos, hace buena o mala publicidad o ha conseguido una buena o mala marca. Blake Mycoskie (suena como el pequeñajo verde de “Monstruos S.A”) digamos que se dio de cara con su propio destino, un año en que todo dejó de tener sentido para él y se fue a Argentina de turismo-escapada, a engullir buena carne a la brasa y visitar la “casa Rosada”. Por cosas del maldito destino acabó descubriendo de la mano de un amigo local, un colegio donde los niños iban uniformados, pero descalzos. Y es allí donde su indignación y su estómago le dieron la idea de fabricar zapatos, y por cada par de ellos vendido, otro par acababa en los pies de un niño Argentino. Así nació su concepto del “One for one”. Yo vendo mi producto, yo doy lo mismo a alguien que lo necesita. Sencillo, útil, rentable.

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toms-de-mayoreo-y-menudeo-20140217114731Cual es el gran QUÉ en todo esto. En que la empresa TOMS, tiene corazón, cree en un ideal, profesa una “religión” que da valor a su marca. Detrás de sus alpargatas de moda hay una gran historia y una responsabilidad social corporativa de verdad, tangible, efectiva. Blake no se inventa la campaña “social” posteriormente cuando tiene que vender más y sensibilizar, regalando alpargatas en una campaña de publicidad puntual o estacional. Él primero identifica una necesidad social y segundo inventa, crea un producto afin a esa necesidad, ligado a un objetivo social.

Después de haber calzado a 15.000.000 millones de niños de todos el mundo, ahora TOMS ha identificado que miles de personas en países pobres pierden la visión y no pueden recuperarla porque no pueden acceder a una sencilla operación tipo cataratas. Y sigue con su concepto paraguas del “One for One” y crea una línea de gafas de sol súper pijas y colorísticas y por cada gafa de sol una persona recupera la vista en la India o en Africa. ¿Quién se resiste a un producto que apadrina una acción concreta y además es de moda? Ahora todo el que calza unas alpargatas o gafas TOMS o compra café TOMS (por cada kilo de café que compras estás regalando agua para regar en Africa los cultivos), se siente orgulloso de pertenecer el MOVIMIENTO TOMS. Su compra ahora tiene un sentido y no se va a sentir culpable de pagar más.

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TOMS es, desde mi punto de vista, un claro ejemplo de Marca que realmente tiene un objetivo claro de responsabilidad social a largo plazo. Y por esto comulgan sus consumidores y lo mejor de todo y en lo que creo absolutamente, los consumidores le hacen gratis las campañas de publicidad porque cada uno pone a disposición de la red su propio canal social y sus propias comunidades. Es el único modo en la red social de ser creíble, de ser un prescriptor honesto cuando se trata de desarrollo social. El boca a boca de cientos de miles de seguidores, además de consumidores, ha generado un movimiento. Y lo más importante, este hombre ha hecho sostenible económicamente su ideal. No ha tenido que montar “TOMS sin fronteras.org” y pedir dinero público ni mendigarlo a otras marcas que reparten a corto plazo sus limosnas. Los ingresos de TOMS, por el contrario, potencian sus estrategias por ayudar y actuar de forma responsable en la sociedad.

Yo conocí a este hombre en una conferencia este año en SouthbySouthwest Austin, y realmente el tipo tenía el discurso de un empresario del siglo XXI, de los que quieren ganar dinero pero no a costa de nadie, sino apoyando proyectos y detrás poniéndole su correspondiente merchandising (zapatos, gafas, café).

Espero que muchos otros sigan su ejemplo y sean tan coherentes y valientes como este hombre. Se acabó poner la mano. Lo que hay que poner es mucha energía e imaginación.

 

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Aquí su libro por si hay más interés en su aventura: www.startsomethingthatmatters.com